Nuestros Modelos

San Pedro Nolasco

San Pedro Nolasco
En Plena edad media en un pueblo de Francia llamado Santas Puelas, cercano a Barcelona, viene al mundo el Padre de los cautivos: Pedro Nolasco.

Avecindado en Barcelona y dedicado al comercio, siente su alma estremecida por el drama social y religiosos de su época: la cautividad de los cristianos llevados como esclavos lejos de su hogar.

Pedro Nolasco tiene experiencia honda de Dios, ora intensamente poniendo su vida al servicio de la libertad y fue así que en la noche del 1 al 2 de agosto de 1218 la Santísima Virgen María se le presenta y le encomienda fundar la Orden de María de la Merced para la Redención de Cautivos.

Nolasco fue en su origen comerciante: burgués, hombre de mundo, capaz de penetrar en tierras extrañas, hombre arriesgado, devoto de Jesús desde el principio. Sólo en su condición de mercader Pedro se hizo experto en temas de cautivos.

La misma condición de mercader le hizo sentir la esclavitud del mundo, la miseria y la grandeza del comercio en que se venden no sólo mercancía, sino también, cautivos, hombres sometidos a la oferta del dinero. Fue por ello que redefinió su oficio de comprar y vender mercancía, por la vocación de intercambiar con su propia vida la libertad integral de las personas, de los cristianos. De esta manera descubrió el llamado de Dios a imitar a Cristo en la Cruz, dando la vida por sus hermanos.

Desde 1203, Nolasco se dedica a redimir a los cautivos. Se le juntan compañeros y con ellos recorre los caminos colectando la limosna de la merced en iglesias, ciudades y castillos. Vuelven normalmente al Hospital de Santa Eulalia, allí organizan la redención.

Hacia 1218 Nolasco tiene experiencia honda de Dios y fue así que en la noche del 1 al 2 de agosto de 1218 la Santísima Virgen María se le presenta y le encomienda fundar la Orden de María de la Merced para la Redención de Cautivos.

La fundación se realizó el 10 de agosto del mismo año en el altar de Santa Eulalia en la antigua Catedral de Barcelona, con doce compañeros y la ayuda del rey Jaime I de Aragón y del obispo D. Bereguer de Palou.

La simiente mariana y redentora produce vigorosas y abundantes vocaciones para la Orden de la Bienaventurada Virgen de la Merced. Se multiplican las casas y Nolasco durante 31 años se convierte en el líder de la liberación.

.

Oración a San Pedro Nolasco
Fundador de la Orden de la Merced
6 de mayo


San Pedro Nolasco, 
padre y fundador de la Familia Mercedaria, 
tú viste el rostro del Señor en los cautivos, 
oprimidos y perseguidos, tú sentiste, 
en tu propio corazón el peligro grande 
de todos ellos al perder la fe.
Concédenos descubrir, amar y servir 
a los cautivos de hoy 
y ayúdanos a vivir
el espíritu de Jesucristo.
Redentor del hombre, para que mediante 
la entrega de nuestra vida 
liberemos a nuestros hermanos 
de cuanto los oprime y 
los conduzcamos a la libertad de los hijos de Dios.

AMÉN