Noticias

Mensaje de nuestro Superior Provincial con motivo de los 800 años de la inspiración de María

Fr. Ricardo Guzzo, Superior Provincial: Queridos Hermanos y hermanas… en la fe… en la Merced… en el dolor de los que sufren las nuevas esclavitudes de nuestro tiempo… en la esperanza de quienes saben que ha llegado ya el tiempo de la salvación…

    Con motivo del nacimiento de la Orden de la Merced en la Iglesia y en el mundo, venimos celebrando un año de gracia y lo seguiremos haciendo durante todo lo que resta de él.

    Es sin duda el 10 de agosto el día de la fundación de la Orden; día en que se materializa aquel incipiente gesto de Nolasco junto a otros hombres y mujeres de su tiempo, quienes no fueron indiferentes ante el dolor humano; día en que permaneció para siempre en la memoria del pueblo, porque sus ojos lo vieron, aquella ceremonia de inicio donde todos se comprometieron como un solo hombre a “ser misericordia” para el hermano cautivo.

    Pero es la noche del 1 al 2 de agosto, el verdadero momento de la fundación, porque es allí en el corazón débil de un Nolasco desolado y apunto de abandonar todo lo que humanamente pudo hacer… donde surge una misteriosa fuerza que transforma su corazón, dándole un coraje inusitado, una fortaleza que solo puede ser fruto de un encuentro divino… es allí donde sale convencido de lo que debe hacer… es allí donde Dios fundo la Orden de la Merced, en el corazón humilde y generoso de Nolasco, que se deja conducir hacia los brazos de Dios Padre providente

   Y si tuviéramos que buscar aún más exactamente ese momento fundacional… es aquel que solo Nolasco sabe… es el momento de esa noche, donde clara como un nuevo día, María aparece como discípula y misionera, para hacerse madre... y abrazando a Nolasco, abraza a los cautivos de su tiempo y todos los tiempos, inspirándole una obra querida por Dios, Uno y Trino, una obra que exprese por siempre la entrega redentora de su Hijo.

    Semejante misterio hoy nos conmueve, porque han pasado 800 años de aquel encuentro, de aquella experiencia y hoy sigue mas viva que nunca… porque a pesar de que existen nuevas esclavitudes que nos horrorizan… el Amor de Dios “Redentor del hombre”, sigue de manera creativa e incansable suscitando conmovedores gestos de redención.

    Es el dolor de los cautivos y la presencia permanente de María de la Merced la que sigue fortaleciendo los corazones y abriendo nuestra mente para dar nuevas respuestas en un mundo cada vez más complejo. Como discípula a los pies de la cruz María, sale hoy a nuestro encuentro como lo hizo con Nolasco para que desde el lugar donde nos encontramos y en las distintas dimensiones de la vida, en lo cotidiano, podamos “ser misericordia”

    Cuidemos las familias en crisis; los niños y jóvenes vulnerables; los hombres y mujeres sin tierra, trabajo ni techo, victimas seguras de la trata de persona y esclavitudes como las adicciones; Comprometámonos desde lo humano, espiritual, social, político y económico a proponer nuevos caminos donde la dignidad del hombre sea respetada desde el momento de la concepción hasta el último respiro de vida

    Sean nuestras comunidades, colegios, parroquias, ministerios de acción liberadora, escuela de “compasión y misericordia”, donde redentores y redimidos aprendemos unos de otros porque todos tenemos un poco de todo

    Que, en esta vigilia del 1 al 2 de agosto, sean los cautivos el centro de nuestra reflexión, como lo fue esa noche para Nolasco, que hizo de María presencia fecunda del amor redentor de su hijo hasta nuestros días; y con alegría manifestemos al mundo la dicha de ser Merced….

    El Señor bendiga, a cada uno y a cada comunidad; a los que trabajan directamente codo a codo con la obra de la Merced y los interlocutores destinatarios de nuestra misión; del más joven al más anciano, del que esta sano al que esta enfermo; de los que conforman nuestras comunidades a los mercedarios anónimos que son signos redentores en sus lugares y que María de la Merced haga fecundo el compromiso diario de la vida derramada todos los días

    

FR Ricardo A. R. Guzzo

Superior Provincial

Argentina