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Historia de la Virgen de la Merced de los Maitines

Recursos

Música
01 - Flor de Liberacion (guaino).mp3
02 - Chacarera de la Redencion.mp3
04 - Maria de la Libertad (zamba).mp3

En la mayoría de las casas mercedarias del mundo encontramos una particular imagen de María: es la representación de nuestra Señora de la Merced de los Maitines, llamada también la Comendadora, o La Merced del Coro. La imagen que recibirá la coronación pontificia en Córdoba, en el mes de Mayo próximo, representa a todas las de la Orden.

Vestida con el hábito mercedario, se encuentra sentada  con un libro de oraciones en mano, y con sus labios abiertos orando o cantando la plegaria. Está ubicada en el centro del coro, donde los religiosos se reúnen para rezar la liturgia de las horas, presidiendo la súplica comunitaria por redentores y redimidos.

Este ícono se remonta a una antigua leyenda de los primeros años de la Orden, fundada por San Pedro Nolasco en Barcelona en 1218:

Cuentan que un día los frailes, preocupados por los cautivos, en preparativos para la redención, y agotados después de un día de trabajo y compromiso, se fueron a descansar. 

Por aquellos tiempos se rezaba antes del amanecer, como despertando la aurora. San Pedro Nolasco, cansado, se durmió. Y despertando de repente, se da cuenta que es la hora de oración común, corre hacia la Iglesia y escucha la oración en coro, pensando que todos los frailes estarían allí, menos él. Al ingresar al coro, ve a María de la Merced, vistiendo el hábito de la Orden por ella fundada, presidiendo la oración. Junto a ella, los ángeles sentados en el coro en oración y vistiendo el hábito mercedario.

Es este un hermoso encuentro entre Pedro Nolasco y María de la Merced, quienes entrelazan auténticas pasiones por Cristo y por la humanidad, que se expresan en oración  y servicio concreto. La Madre conoce y sostiene los cansancios de sus hijos. Los hijos confían en la Madre que intercede y acompaña la plegaria, poblada de rostros y de historias.

 Por eso cuando entres en una Iglesia mercedaria y veas a María de la Merced sentada, presidiendo el coro, que es el lugar de oración comunitaria, sumáte a nuestra plegaria y comprometé tu vida en liberar de las esclavitudes a tantos hermanos.