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Cuarto día Encuentro de Estudiantes Cono Sur de la Merced

4º Día

Este fue nuestro día de retiro, toda una jornada de encuentro personal con Jesús en la meditación, en oración, a la luz de la Palabra que ilumina nuestras vidas y nuestro camino vocacional en la Merced.

El primer momento fue animado por Fr. Ricardo (formador de los estudiantes chilenos). Él nos invitó a meditar acerca de la fidelidad. Su presentación tuvo como título “La fidelidad y su enemigo: ‘el mal oscuro’”. Y ¿Quién o qué es este mal oscuro?

Se trata de la pereza y la acedía. En la arena de nuestras vidas, ambas se oponen y presentan lucha a la capacidad creadora de la fidelidad. La pereza como disposición del corazón que coloca frenos potentes para el cambio, metanoia, conversión. La acedía, el demonio del mediodía (como la llamaban los padres del desierto) ataca cuando nos encontramos en estado de sopor, con las defensas bajas, y nos sorprende cual virus informático al que hay que desterrarlo con un buen antivirus si no queremos que se nos des-configure nuestro sistema.

Frente a esta era del cambio, del movimiento continuo necesitamos hacernos fuertes en la fidelidad, para que podamos encaminarnos correcta y fecundamente nuestra vocación como religiosos. Este fue el desafío de la mañana.

Por la tarde tomó la posta Fr. John (formador de los estudiantes brasileros). Él nos compartió unas reflexiones personales acerca de dos pilares fundamentales de la vida consagrada: la espiritualidad y la vida fraterna. En relación a la primera nos cuestionaba haciéndonos pensar ¿qué tipo de espiritualidad estamos viviendo? ¿Aquella que tiene como referencia el anonadamiento, la kénosis, de Jesús, en su encarnación (Flp 2, 1-11)? (espiritualidad encarnada). ¿O más bien nos movemos en las aguas turbulentas y turbias, de aquel tipo de espiritualidad que no considera la humanidad del hombre (con todo lo que ello implica: su sensibilidad-corporalidad, afectividad, sexualidad) y por lo tanto se convierte en herética?

También nos provocó a pensar ¿cómo están las relaciones fraternas en la casa de formación? ¿Qué tipo de vida estoy construyendo hoy? Porque si Cristo se encarnó y nos llamó, no nos llamó a vivir una vida des-humanizante… Si nuestras relaciones tienden a esto, entonces no son relaciones fundamentadas en el Redentor.

Este fue otro momento desafiante y profundo que nos llevó a ponernos en las manos del Señor para que nos ayude a discernir, a contemplar nuestra vida como religiosos jóvenes que desean seguirlo y confían en que Él los ayudará a crecer y a configurarse cada vez más con su persona.

Por la noche le tocó el turno a Argentina de animar la noche de intercambio cultural: entre chacareras, malambo y zamba, con el tango y también una picadita al ritmo del cuarteto, el día terminó con un clima festivo y fraterno, abrazando en el celeste y blanco a nuestros hermanos de Chile y Brasil.