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Actividades previas a la Misión Pagancillo 2012

ENCUENTRO PREVIO A LA MISION

 

Sugerencia: su pueden hacer en varios encuentros de acuerdo al tiempo que disponga cada comunidad. Ir viendo las necesidades del grupo para captar mejor la formación.

 

 

  1. Experiencia personal previa. Reconocer mi experiencia de fe me ayudara a transmitir mejor el mensaje que Dios me pide que lleve.

 

¿Recuerdo cuando o cómo me hablaron de Dios?

¿Quiénes lo hicieron?

¿Cómo era mi relación con Dios?

¿Cómo es mi relación actual con Dios?

 

  1. La entrega/ servicio

 

Cartilla de la actitud (apunte dado en el Encuentro de CAL de Mayo)

Lectura del ‘Envío’ (Mt. 1-10)

 

  1. Formación Espiritual en base al libro ‘La Misión Liberadora’.

 

‘El misionero es una persona de buen corazón, portador de consuelo, reflexivo sobre la realidad a la que va encaminado a trabajar, comunitario, fraternal, capaz de dar el testimonio que el mundo espera. Su vida es coherente con la fe que anuncia, sabe que el hombre contemporáneo cree más en los testigos que en los maestros; cree más en la experiencia que en la doctrina, en la vida y los hechos que en las teorías. Esta convencido también de que el testimonio de vida cristiana es la primera e insustituible forma de misión, y es alegre de servir a la misma’

 

La formación de los Grupos Misioneros Mercedarios (GMM)

 

Teología misionera: abarca la comprensión de la misión y la evangelización, sus motivaciones, contenido y finalidades. Es la ayuda para que se comprenda bien la misión, el Reino de Dios, lo que es la evangelización, y para que la persona tenga criterios y mentalidad misionera.

 

Espiritualidad misionera: comprensión de las actitudes interiores y exteriores del misionero, su vida espiritual, sus sentimientos y todo lo que hace a su comunión intima con Cristo.

 

Itinerario formativo de los GMM

 

Considerando que cada grupo misionero vive una realidad particular que puede ser muy diferente de un grupo a otro, en cuanto a la calidad de sus integrantes, niveles culturales y sociales.

Se ve conveniente plantear el itinerario formativo, no como una secuencia de temas a transmitir, sino como un conjunto de áreas formativas, que ayuden a una formación integral de sus miembros, teniendo en cuenta los aspectos espiritual, metodológico y humano.

Debemos tener en cuenta el equilibrar las distintas áreas formativas sin dar mayor preponderancia a unas sobre otras.

 

Las áreas propuestas son las siguientes:

  • Formación Cristiana (formación cristiana básica, manejo de la Biblia, temas esenciales de la doctrina cristiana)
  • Formación misionera especifica (temas específicos misionológicos que contribuyan a crear en sus integrantes mentalidad y criterios misioneros). Pueden estar basados en los documentos misioneros posteriores al Concilio como Ad Gentes, Evangelii Nuntiandi, Redemptoris Missio, Cooperatio Misionalis.)

 

Otos temas pueden ser el origen trinitario de la misión, la misión de la Iglesia, situaciones de la misión de la Iglesia: primera evangelización, atención pastoral, la actividad misionera especifica: objetivos y destinatarios, responsables y agentes de la misión, la pastoral misionera, la animación misionera, la cooperación misionera, relaciones entre fe y cultura, historia de las misiones, misiones mercedarias.

 

  • Espiritualidad Misionera (Contenido: la formación del grupo misionero deberá contribuir a crear en sus miembros corazón y actitudes misioneras, y ayudarlos a crecer en so proceso de maduración personal y vocacional. En tal sentido, deberán incluirse temas como tales como el rosario misionero, el compromiso, ejemplos de vida de los santos, vida comunitaria, etc.)
  • Metodología Misionera (elementos de psicología y sociología para el trato con la gente, conocimiento de elementos de religiosidad popular y acerca de otras religiones para un mejor dialogo con ellas.)
  • Formación Humana (la formación debe abarcar todos los aspectos de la vida de sus integrantes, es importante incluir temas como la vivencia cristiana de la sexualidad y el matrimonio, el respeto a la vida, aborto, eutanasia, salud, drogadicción, alcoholismo, doctrina social de la Iglesia.)

 

Pre – Misión

La pre – misión es la primera etapa de la Misión, que tiene por objetivos, entre otros:

 

a) El conocimiento de la realidad de la comunidad de destino

Es preciso interiorizarse de la cultura y religiosidad popular de la zona a misionar, para tomar conciencia de los valores y riquezas de la gente, integrándolos en el proceso evangelizador. Así mismo es necesario tener una visión general de la realidad social de la gente del lugar, conocer sus problemas, sus necesidades, sus inquietudes, su forma de vida, para poder utilizar todos estos elementos para lograr una efectiva inculturación del evangelio)

 

b) La preparación del grupo Misionero, tanto a nivel espiritual, como en cuanto a las actividades que se desarrollaran en la misión.

debe tenerse en cuenta que la prioridad máxima en la Evangelización, el anuncio de la Buena Noticia que, unida a la promoción humana, no debe confundirse con el mero asistencialismo.

Insistir en la oración grupal e individual, la Eucaristía comunitaria, y la Reconciliación como preparación a la Misión. También es conveniente comprometer a la comunidad de origen para que acompañen con su oración el trabajo de los misioneros.

 

La Misión 

En la Misión, el grupo intentara llegar a todas y cada una de las personas de la comunidad para realizarles el Anuncio, y congregarlos luego en la Comunidad Cristiana. Para ello se prevén distintos tipos de actividades: por un lado, visitas a las casas y por otro, actividades que congreguen a la gente para trabajar con más profundidad.

 

Visitas a las casas: tienen por objetivo conocer a las familias de una manera informal y establecer un vínculo más personal y fraterno con ellos. En este ámbito de intimidad y cordialidad, se puede dar un dialogo mas profundo, permitiendo un encuentro mas cercano entre evangelizadores y evangelizados. Durante la visita es preciso que se dedique un tiempo considerable al conocimiento de la familia, sus inquietudes y necesidades, luego tratar la temática concreta de la misión y luego la despedida.

Durante la visita puede resultar practico entregar a la familia un folleto con las actividades y horarios de a misión.

Luego de la visita (no durante) conviene anotar lo datos de la familia que puedan servir en futuras visitas. Pueden detectarse también necesidades especiales de la familia: enfermos y ancianos, necesidades sacramentales y materiales.

Cuando se trata el tema religioso, se utiliza una lectura bíblica, un momento de oración compartida, etc. También puede realizarse una bendición de la casa, llevarse una estampita o imagen para la oración, etc.

 

Actividades en los centros de misión: es importante al preparar las celebraciones religiosas prestar especial atención respetando las devociones populares de la gente: si hay algún santo o devoción mariana propia de la zona, puede realizarse una procesión con el santo o la imagen de la Virgen.

 

Espiritualidad Misionera

 

Rasgos fundamentales

 

  • El misionero es un discípulo de  Cristo:

Sabe que antes de ser apóstol es preciso ser discípulo, es decir ha tenido un encuentro vivo, personal con Jesús resucitado y vive cotidianamente en unión con El en la oración y los sacramentos, principalmente la Eucaristía y la Reconciliación. Porque ‘no se puede anunciar a quien no se conoce’

  • Es un contemplativo:

Que transmite no solo conceptos o doctrinas, sino su experiencia personal de Jesucristo y de los valores de su Reino. Por ello el misionero vive profundamente en comunión con Jesucristo, sabe encontrar en medio de la acción, momentos de ‘desierto’ donde se encuentra con Cristo y se deja llenar por su Espíritu.

  • Es dócil al Espíritu Santo:

Se deja inundar por el Espíritu Santo para hacerse más semejante a Cristo, y se deja guiar por El. Sabe que no puede entregarse totalmente a la obra del evangelio si no le mueve y fortalece el Espíritu Santo. Acoge dócilmente sus dones, que lo transforman en testigo valiente de Cristo y anunciador de su palabra. Sabe que no es él quien obra y hablas, sino que es el Espíritu Santo el verdadero protagonista de la misión.

  • Vive el misterio de Cristo “enviado”:

El misionero mercedario vive en íntima comunión con Cristo Redentor, hasta tener sus mismos sentimientos: está impregnado del Amor del Padre, y obedece su voluntad hasta las últimas consecuencias. Se sabe enviado por Cristo a cumplir su misión, y acompañado constantemente por El.

  • Tiene a María de la Merced como Madre y Modelo:

Su espiritualidad es profundamente mariana. La Madre del Redentor es también su madre, y es para él modelo de fidelidad, docilidad, servicio, compromiso misionero.

  • Vive la pobreza y el “éxodo misionero”:

El sentido de ‘salir de la tierra’ para el misionero mercedario, no implica únicamente el ‘salir geográfico’, sino que el misionero sabe que debe abandonar comodidad y su seguridad para remar ‘mar adentro’, como Pedro Nolasco, para ir a las situaciones y lugares donde Cristo lo quiera enviar. Debe abandonar sus propios esquemas, sus ideas prestablecidas para abandonarse en las realidades que la evangelización le presenten. La pobreza misionera no hace referencia únicamente a la pobreza material, sino al abandono a la voluntad de Dios y a los caminos que Él le presente.

  • Vive la misión como un compromiso fundamental:

El misionero mercedario es un comprometido con el seguimiento de Cristo Redentor y la lucha por su Reino liberador y universal. El misionero ha dicho ‘si’ a Dios como María, y no se hechas atrás.

  • Ama a la Iglesia y a los hombres como Jesús los ha amado:

Lo primero que mueve al misionero es el amor por los hombres, a quienes quiere llevar a Cristo. El misionero es el hombre de la caridad, el ‘hermano universal’, que lleva a Cristo a todos los hombres, por cuyos problemas se interesa, para quienes siempre esta disponible, y a quienes trata siempre con ternura, compasión y acogida.

  • El verdadero misionero es el santo:

La llamada a la misión deriva de la llamada a la santidad. La santidad es un presupuesto fundamental y una condición insustituible para realizar la misión salvífica de la Iglesia. No bastan los métodos y conocimientos si no están sustentados por el testimonio de vida cristiana y de santidad del misionero.

 

Características del Misionero Mercedario

Algunos puntos que el misionero deberá tener en cuenta para que el mensaje sea claro y bien recibido..

  • Conducidos por el Espíritu:
  1. Porque sin Él nada podemos,
  2. Porque solo Él puede hacernos superar nuestras limitaciones humanas,
  3. Porque es Él el que realiza la obra redentora, impulsando e iluminando a los misioneros y convirtiendo los corazones de los misionados.
  • Ser de Iglesia:
  1. Porque la Iglesia misionera es la que envía, como ella fue enviada por Jesús,
  2. Porque debemos transmitir el Mensaje que a ella se le ha confiado y no nuestros puntos de vista personales,
  3. Porque sin ella no hay fecundidad ni eficacia.
  • Anunciar el Evangelio:
  1. No vamos a hacer una simple oración y luego a hablar del ‘tiempo’ o temas triviales, sino a anunciar el Evangelio a partir de la realidad familiar y del país.
  2. Vamos a transmitir el Evangelio y solo el Evangelio, sin ambigüedades ni reducciones.
  • Teniendo a María como estrella de la Evangelización:
  1. Porque ella presidio con su oración el nacimiento de la Iglesia Misionera,
  2. Porque es el modelo mas acabado de seguidora de Jesús y se convierte en modelo de vida para todos los tiempo y situaciones,
  3. Porque es la intercesora eficaz ante su hijo,
  4. Porque es la Madre de los misioneros y de todo nuestro pueblo.
  • Teniendo preferencia por los mas alejados y por los que sufren:
  1. Enfermos, ancianos, mujeres, niños, pobres, los sin trabajo, los que han perdido a sus seres queridos, los que están solos, los que sufren cualquier tipo de injusticia y cautividad, etc.
  • No esperar ver frutos (ni inmediatos ni mediatos)
  1. Sembramos pero no sabemos cómo, ni cuando ni quien cosechara,
  2. Confiar en que todo lo hecho con amor, da su fruto en el Reino de Dios, aunque no lleguemos a verlo.
  • Certeza del éxito:
  1. Porque el Señor está empeñado en esta tarea y por lo tanto, no nos dejara solos,
  2. Porque lo que parece imposible, es posible para Dios,
  3. Porque no podemos olvidar que el Señor nos ha asegurado: ‘estaré con ustedes hasta el fin del mundo’.
  • Mostrar firmeza en lo que se cree y anuncia:
  1. A no tener miedo no vergüenza, no ir como ‘perdedor’,
  2. Porque creemos realmente lo que anunciamos,
  3. Porque Cristo y su Evangelio valen la pena,
  4. Porque no estamos solos.
  • Humildad:
  1. Para no sentirnos ni buenos ni mejores,
  2. Para presentar la verdad simplemente.
  • Alegría:
  1. Para que lo que ofrezcamos entusiasme y valga la pena ser vivido.
  • Sin desalentarse:
  1. Ni imponer la visita, y por lo tanto no desalentarse ante los primeros signos de desconfianza o indiferencia.
  • Escuchar y dialogar:
  1. No hablar todo el tiempo, no hablar de cualquier cosa, escuchar los problemas y dudas,
  2. Partir de la realidad que están viviendo, no imponer las ideas sino por la fuerza de la misma verdad que se transmite,
  3. Tener en cuenta la actitud ecuménica de la Iglesia.
  • No polemizar:
  1. Evitar los temas conflictivos, no entrar en discusiones inútiles, respetar los puntos de vista, jugarse por la Verdad pero no por un punto de vista personal o por cosas sin importancia.
  • No entrar en temas políticos:
  1. Porque todas las opciones son limitadas y ninguna abarca toda la riqueza del Evangelio.
  2. Porque no vamos a hablar de política sino a iluminar las vidas con el Evangelio.
  • No hablar mal de nadie, ni aceptar criticas:
  1. Sobre vecinos, otros parroquianos, personas notorias sobre las que puede haber distintos puntos de vista.
  • No improvisar:
  1. Preparar la visita, especialmente con la oración,
  2. No inventar una respuesta para salir del paso,
  3. Cuando se dude o no se sepa qué decir, pedir humildemente, tiempo para consultar u ofrecer los servicios del sacerdote.
  • No aceptar dinero:
  1. Para que no confundan y no pierda valor lo que estamos haciendo, para ir cambiando una imagen que mucha gente tiene de la Iglesia, sugerir que lo den a los pobres o a alguna obra de Caritas.
  • Actitud de servicio:
  1. Interesarse por sus problemas y no por mera curiosidad, ver qué ayuda puede ofrecer la comunidad y hacerla efectiva.
  • Comportamientos que debemos evitar:
  1. Muchas veces las actitudes y comportamientos que se asumen poco tienen que ver con los de un autentico testigo de Cristo Redentor, algunos ejemplos son..
  2. La comodidad que nos paraliza
  3. La falsa seguridad que aísla
  4. Los prejuicios y las condenas sociales (no juzgar a otro sino preguntarse las razones que lo llevan a obrar así, si historia, su realidad)
  5. El creerse superior a los demás
  6. Seleccionar al prójimo. 

 

  1. Recomendamos invitar a algún misionero de nuestra comunidad para que de testimonio de su experiencia de misión y pueda compartir su vivencia. (Este punto es a elección de cada comunidad, puede ser alguien de la propia comunidad o de otro ámbito, la idea es que a partir del relato la experiencia vivida se transmita en forma mas intensa a los misioneros.