El 15 de diciembre se conmemoró un nuevo aniversario de la Pascua del sacerdote mercedario fundador de las Hermanas Mercedarias del Niño Jesús, Fr. José León Torres, O. de M.
Como ya es tradicional, los religiosos y las hermanas mercedarias de Córdoba organizaron junto a los devotos del padre Torres la peregrinación que une la Basílica de la Merced del centro y la capilla de la Merced del barrio Alta Córdoba.
Los frailes del Noviciado de la Provincia Mercedaria Argentina, nos cuentan: “El día 15 de diciembre tuvimos la peregrinación por las calles de los barrios de Córdoba. Nuestra Madre de la Merced presidía la caminata. Fue un honor unir significativamente la casa que acogió al José León Torres, y la capilla como el fruto de su entrega. Recordando los 95 años de su pascua se vivió un clima de agradecimiento por haber tendido puentes de esperanza en la historia del momento y por ser hoy signo del Reino para toda la Familia Mercedaria.
Nuestra caminata no solo unió su testimonio como profeta de su tiempo, con la realidad geográfica de hoy. Sino que sembró la fuerte convicción de la esperanza en las cautividades, a veces tan sutiles, que se viven. Un puente, una conexión, un encuentro donde transitamos historia, emoción y rostros que hablan de los frutos de un fraile que en su momento dio la vida para la eternidad.
El P. Fr. José León Torres, es Padre fundador y modelo para las Hermanas Mercedarias, y gran testimonio y ejemplo de Vida Religiosa Mercedaria para nosotros, sus Hermanos, que caminamos los mismos pasillos del Convento de la Basílica de la Merced de Córdoba, y las mismas cuadras del barrio, que él, en busca de la misma entrega fiel y sencilla.
“Para llegar al fin, amar”
Si hay algo que caracterizó este camino, fue la cuesta arriba, mucho nos habla de un Fraile Tan entregado que aún visible la cuesta arriba no detuvo su paso y confiado en el señor, aprendió con gracia una virtud que llevó hasta el fin y que es para toda la familia mercedaria una enseñanza. Para llegar al fin, amar… Verdaderamente, Él como ejemplo de hombre de fe, esperanza y caridad, supo que el camino transitado con amor transforma toda cuesta arriba, aunque parezca imposible.
El camino del Padre Torres
Sobre la experiencia de participar en la peregrinación mercedaria, Fr. Alexander Rodriguez comparte: “Caminar los barrios de Córdoba e imaginarme a nuestro Hermano el Padre Torres, con su hábito, su presencia y su energía inagotable, haciendo el mismo camino todos los días para celebrar la Eucaristía para las Hermanas, llena el corazón de un testimonio sencillo, entregado, y por sobre un camino que se transita en oración.
Compartir la Eucaristía sentida, emotiva y fraterna, tan cerca de su presencia, nos hizo tomar consciencia de cómo la hospitalidad del Padre Torres, llega hasta hoy. Y sin dudas, se hace sentir en esas puertas de par en par abiertas, de la capilla de la Merced de Alta Córdoba. Un signo, de que el Padre Torres, no hizo de su vida una siembra para sí, sino para el Reino de Dios”.
Padre y Fundador
Las Hermanas Mercedarias del Niño Jesús sostienen que este año, en el marco del año jubilar “Peregrinos de esperanza” y el tiempo de Adviento, la peregrinación mercedaria se vivió con profundo gozo y sentido de fe. Y agregan:
“Cada 15 de diciembre, para nosotras, es un día de alegría y memoria agradecida, en el que recordamos un aniversario más de la Pascua de nuestro fundador, el Padre José León Torres. Tras 43 años de fundación de la Congregación de Hermanas Mercedarias del Niño Jesús, partió a la casa del Padre, luego de atravesar un tiempo difícil de enfermedad. Su vida sigue siendo para la familia mercedaria un testimonio de entrega apasionada al Evangelio, de amor por la libertad y de profunda alegría en el servicio. En la actualidad, es reconocido como Venerable por haber vivido sus virtudes de manera heroica, y seguimos rezando por su pronta beatificación.
Este año la propuesta nos invitó a dar gracias y celebrar por dos grandes motivos: los 95 años de la partida del Padre Torres y el camino de preparación al centenario de la Capilla Nuestra Madre de la Merced del barrio de Alta Córdoba. Con estos dos hitos en el corazón, la peregrinación unió simbólicamente y de manera concreta dos lugares profundamente significativos para toda la familia mercedaria: la Basílica de la Merced, donde residió el Padre Torres, vivió con sus hermanos de fraternidad y desde donde acompañó los primeros pasos de la fundación, y la Capilla de Alta Córdoba, primera iglesia que impulsó y mandó a construir.
Un grupo de peregrinos recorrieron las calles desde el centro de la ciudad de Córdoba hasta la capilla que los esperaba, con espíritu de gozo y celebración. La imagen de María de la Merced presidió la caminata, llevada en andas por jóvenes mercedarios, como también ilustraciones del Padre José León Torres sostenidas por quienes iban en camino.
Hermanas, hermanos y laicos, juntos caminamos hacia la iglesia al ritmo de canciones mercedarias y de oraciones profundas. Además, se repartieron estampitas y láminas de nuestro fundador a los vecinos que cruzamos en las calles, invitándolos a rezar la oración de intercesión y pedirle las gracias que cada uno más necesita”.
Renovar la fe y la esperanza
Desde el Noviciado de las Hermanas Mercedarias del Niños Jesús. Hna. Agostina Amado expresa su testimonio: “Con el corazón dispuesto a renovar la fe y la esperanza, los peregrinos confiamos a la Virgen María de la Merced nuestras intenciones, pidiéndole que anime la espera, fortalezca la alegría y renueve la esperanza del pueblo de Dios. Así, esta peregrinación se convirtió en una verdadera acción de gracias por el pasado recibido, el presente que se vive y el futuro que se confía, caminando juntos como auténticos peregrinos de esperanza.
Al llegar a la Capilla Nuestra Madre de la Merced, celebramos la Eucaristía, presidida por el Padre José Luis Mercado. Es siempre una oportunidad de renovar las gracias pedidas al Padre Torres, especialmente al celebrar la misa en el templo en donde se encuentran sus restos. Sobre la tumba, reposa un paño de tela bendecido el cual es renovado todos los 15 de diciembre. El paño que se retira se utiliza para hacer reliquias de tercer grado, para la devoción del Venerable Fray José León Torres”.



















