
En el día en que recordamos el fallecimiento de la Beata Margarita María Maturana, fundadora de las Hermanas Mercedarias Misioneras de Bérriz, María Gloria Borobio MMB relata la historia y el presente de esta congregación mercedaria.
Hermanas Mercedarias Misioneras de Bérriz
«Enero de 1901. Por la cuesta que lleva al colegio de Bérriz, -Vizcaya, España- una jovencita de 16 años, Pilar Maturana, visiblemente contrariada, es llevada por su hermana mayor para quedarse en el internado como consecuencia de una incipiente relación con un joven marino… El contacto con las colegialas y las monjas le hace cambiar radicalmente hasta el punto de desear quedarse allí para siempre. Su madre considera más oportuno hacerle esperar hasta los 19 años. Leonor, su hermana gemela, con la que mantuvo toda su vida una relación entrañable, entrará carmelita. En su profesión, Pilar cambiará su nombre por el de Margarita María.
La vida del monasterio de Bérriz -desde el siglo XVI- está impregnada del espíritu Mercedario Redentor que María de la Merced inspiró a Pedro Nolasco. El impulso misionero del Papa Pío XI y su repercusión en la Iglesia española, unido a las charlas de misioneros que llegaban al colegio contando sus experiencias en extremo oriente, ayudaron a descubrir las nuevas esclavitudes que necesitaban liberación. Colegialas y monjas se entusiasmaron ayudando primero con los recursos a su alcance y plateándose la posibilidad de dejar la clausura y partir a tierras lejanas. Nuestras primeras constituciones fueron aprobadas el 23 de mayo de 1930.

Con la anuencia del P. General de la orden y la bendición del Papa, salió la primera expedición misionera el 19 de septiembre de 1926 – fiesta de Sta. María de Cervelló- con Rumbo a Wuhu, China. A continuación, fueron fundadas las misiones de Ponapé, islas Carolinas, Saipán, islas Marianas y Tokio. Margarita María muere el 23 de Julio de 1934 después de haber visitado dos veces a las hermanas de las misiones.
Muy pronto se vio la necesidad de fundar en EEUU una casa que en aquel entones facilitara la preparación de misioneras para Oceanía. De la diócesis de Guadalajara -México- el arzobispo solicitó a las hermanas la apertura de un colegio que fue un semillero de vocaciones. Así se fueron fundando otras misiones en Perú, Ecuador, Bolivia, Guatemala, Congo, Zambia, Filipinas, Taiwán.
En la fórmula de votos, expresamos el Cuarto Voto Redentor con estas palabras: “Permanecer en la Misión, aunque hubiere riesgo de perder la vida”. La situación en diversos lugares ha demostrado que la actualidad del voto está vigente. En China dos hermanas estuvieron en la cárcel durante 11 meses. A partir de la Revolución, todas permanecieron en el país en medio de muchas dificultades y sólo salieron expulsadas por la fuerza. En Bolivia también fueron encarceladas por estar al lado de los mineros que trabajaban en condiciones inhumanas. En la guerra de Nicaragua permanecieron entre dos fuegos. A pesar de las amenazas de muerte nos mantuvimos firmes en Guatemala.
Estamos en los 5 continentes. América, Europa, África, Asia y Oceanía.

Las hermanas MMB seguimos convencidas de la gran actualidad de nuestro carisma en el mundo de hoy. Por eso, desde diversas plataformas, acompañamos a la gente en las periferias existenciales: desplazados, migrantes, Madres Buscadoras, drogadictos, ambientalistas, etc. Colaboramos en la formación y/o acompañamiento a grupos conscientes que se preocupan activamente en la mejora de la sociedad y del planeta. En los casos de educación formal, es una prioridad ineludible el acercamiento y compromiso activo con nuestros hermanos más desfavorecidos por la sociedad. las mujeres, niños y jóvenes, el cuidado de la casa común la acogida, hospitalidad tejiendo la cultura del encuentro, participando en redes de JPIC.
Hoy, no menos que en el siglo XIII el mundo gime bajo el peso de muchas esclavitudes que necesitan Redención, Liberación, amor mercedario hasta dar la vida.



