El Centro de Espiritualidad Nuestra Señora de la Merced de Mendoza centro recibió el abrazo cercano y el compromiso de jóvenes del Colegio María Auxiliadora.
Junto a toda la comunidad educativa, los estudiantes de 3° año se involucraron en el servicio que ofrece la Casa de Asistencia de la Merced e idearon una propuesta para acercar su ayuda.
Así nos lo cuentan desde el centro educativo:
Campaña del Colegio María Auxiliadora – Mendoza
“Este invierno abriguemos corazones”
“Porque tuve hambre y me diste de comer”. (Mt. 25:35 – 40)
«Nuestra Señora de la Merced los espera y los abraza a cada uno de ellos, los que tienen a la intemperie como cobijo; la calle es el lugar del que salen y al que vuelven. La Casa de Asistencia de los hermanos mercedarios de Mendoza, recibe cerca de 150 personas en situación de calle, para compartirles el desayuno y darles una ducha caliente que trae un poco de alivio y dignidad.
Jóvenes de los 3ros. años del Colegio María Auxiliadora de la ciudad de Mendoza, prestaron atención a esta realidad y llevaron a cabo la campaña “Este invierno abriguemos corazones”, con el fin de recolectar en toda la escuela, alimentos, abrigos y elementos de higiene, sumado al tejido de mantas por parte de alumnos y sus familias.

Comenzando con la visita a la Casa de Asistencia, los estudiantes realizaron la difusión de la campaña, recolección y clasificación de las donaciones y el tejido de mantas, como las tareas centrales del proyecto solidario. Los espacios que trabajaron integralmente fueron Formación Integral Humana, Física, Teatro, Comunicación, y la preceptora, quien acompaña la vida de los estudiantes, en el día a día.
“…tejimos cuadraditos de lana de 20 x 20 para hacer una sola manta…Nosotros, que vivimos de otra forma, podemos imaginar que este invierno será difícil, por eso ponemos nuestro granito de arena para que todo sea más llevadero”. Victoria, de 3ro. Comunicación. CMA- Mendoza.
Todo fue posible gracias al apoyo y cercanía del equipo de gestión del colegio y en especial a Don Antonio Rizzo y colaboradores de la misión, por el Sí, que dan cada mañana al recibir a los invitados que llegan a la Casa mercedaria, buscando calor y esperanza; “Porque tuve hambre y me diste de comer” Mt. 25:35-40.






