Merced

El primer domingo del mes de septiembre, al iniciar el Mes de Nuestra Madre, la comunidad mercedaria de la Basílica de la Merced de Córdoba capital, peregrinó junto a María de la Merced de los Maitines. 

La imagen histórica que en 2021 recibió la Coronación Pontificia fue trasladada para este gesto en salida hasta la capilla de Cañada de Río Pinto, una pequeña comuna del norte de Córdoba, a 65 km. de la localidad de La Cumbre.

Acompañaron la misión frailes y novicios del Convento Máximo de San Lorenzo Mártir, junto a fieles de la comunidad cordobesa. Además, participaron paisanas y gauchos de los grupos “Merced de Tradición” desde sus sedes La Falda y Córdoba, y el ballet juvenil “runa Misky” de San Marcos Sierra. 

Fue muy grande la emoción cuando, luego de recorrer los caminos de tierra por entre las sierras llegó Nuestra Madre al encuentro de los vecinos del remoto paraje. La recibieron con aplausos y vivas; saludaron con pañuelos y lágrimas en los ojos, y los corazones latieron agradecidos por tan significativa visita. 

La eucaristía fue concelebrada por los padres Fr. Héctor Escudero y Fr. José Luis Mercado Morales. En la misa hubo bendición de los niños y las familias, y luego fiesta criolla con danza, música y comidas típicas. 

Historia de la Capilla Nuestra Señora de la Merced en el Valle de Río Pintos – La Cumbre

Como símbolo de tesón, voluntad y fe se levanta en una explanada el imponente pero sencillo edificio que domina parte del valle de Pintos.

El 15 de octubre de 1918, el padre Arturo Gómez, cura párroco de Capilla del Monte, acepta la donación de tierras en el valle de Pintos, por parte de Justo Pastor Olmos, con el fin de construir una Iglesia, en ese lugar. Nombrando a Olmos padrino de la futura construcción. 

Las paredes del templo se comenzaron a levantar, el 19 de septiembre de 1927 y se entregaron el 4 de enero de 1928. De allí mismo se sacaron las piedras el granito con el que se construyeron las paredes. 

El padre Gómez llamó al contratista Enrique Cruañez de Capilla del Monte que trajo todo el personal para la construcción. Testimonios orales dan cuenta que el material llegaba en camión hasta La Fronda y luego se llevaba en carros de Don Pastor Olmos.

Las campanas fueron donadas por doña ignacia Ahumada de Nuñez y fueron traídas de la iglesia de La Banda (la iglesia vieja en Pintos) y la campana más pequeña era la más antigua y fue robada en 1988.

De la primera iglesia no quedan demasiados indicios que determinen fehacientemente la época de construcción, baste señalar que en los registros de 1877 y 1878 no figura en las capillas relevadas por el Cura Vicario de la parroquia de la Punilla, Pbro. Ambrosio Raynoldi, por lo que hay que inferir que fue erigida posterior a estas fechas.

La iglesia se terminó de construir en 1933 y el 14 de mayo de ese año,  se realizó el acto de inauguración que presidió el Obispo de Córdoba Monseñor Fermín E. Lafitte, quién bendijo el flamante templo. 

En esa ocasión los visitantes llegaban hasta la punta del camino, en la quebrada de Cuchi Corral, en vehículos y luego tenían que recorrer un trayecto de varios kilómetros a caballo. Un viaje pequeño si se tiene en cuenta que el padre Gómez venía de Capilla del Monte  en forma habitual montado a caballo por la  denominada  Cuesta de Chuschica.

Iglesia dedicada a Nuestra Señora de la Merced

Tanto en los registros de 1890 como en los de 1914 realizados por el Pbro. Juan Trifón Moyano, refiriéndose a la Capilla de Pintos, que estaba ubicada en las cercanías del río, sobre la margen este, consignaba que la patrona del lugar era la Virgen de las Mercedes, advocación que prosiguió en la nueva iglesia, siendo la imagen venerada la que donó Eleuterio Ahumada, vecino de Las Masas, paraje cercano a Quilpo.

En esa década del 30, la mayor adquisición de la iglesia fue El Cristo, inmenso óleo realizado y donado por el pintor Emilio Caraffa.

El cuadro de cristo crucificado fue pintado por el célebre paisajista, en los jardines de la entonces Hostería De Montiel, siendo modelo don Carmen López, que se lo conocía con el mote de carne con cuero por su extrema delgadez.

La excelente tela estuvo en este lugar hasta el año 1990, cuando la roban del lugar. Posteriormente es recuperada en la ciudad de Villa Carlos Paz y devuelta a la curia, el obispado de Cruz del Eje decide colocarla en la Iglesia Parroquial de La Cumbre, donde se exhibe actualmente.