Merced

Con esta frase de San Carlo Acutis, la familia mercedaria de Santiago del Estero comparte la alegría de las comuniones comunitarias. Escribe Andrea Cejas su experiencia como catequista y mamá:

“Como Iglesia celebramos hace poco la Canonización de San Carlo Acutis, que nos recuerda una vez más la importancia de este Sacramento, para él la Eucaristía era el camino más directo y rápido para alcanzar la santidad y acercarse a Dios.

Con mucha alegría nuestra comunidad, en el Centro de Espiritualidad Laical en Santiago del Estero, celebró el 20 de septiembre las Primeras Comuniones de 24 niños, que junto a sus familias caminaron dejando huellas importantes en nuestras vidas.

Allá por diciembre de 2023 iniciaba este hermoso sueño, con una propuesta y llamado de nuestro Superior en ese momento, Fray José Luis Mercado Morales, quien nos animó y acompañó con mucho amor, pero sobre todo fe. Teníamos la oportunidad de retomar la catequesis abierta a la comunidad después de muchísimos años. 

Ver el atrio y el templo lleno de risas, alegría, amor nos impulsaba sábado a sábado. El compromiso de las familias hizo posible muchos momentos hermosos, la procesión a la Virgen en Septiembre de 2024, con poemas de los niños dedicados a Nuestra Madre (escritos por Fray Ángel Danelutti), convivencias compartidas con los jóvenes de confirmación, los Villancicos para el 8 de diciembre, el Jueves Santo 2025 y el momento de adoración de los niños; y muchos momentos compartidos haciendo una Merced viva. 

La celebración de la primera comunión fue en la misa comunitaria a las 19:30 hs., celebrada por Fray Pablo Ordoñe. Nuestro templo estuvo lleno con las familias (papás, abuelos, tíos, hermanos) y amigos, todos juntos compartíamos la emoción de estos maravillosos niños que lo recibían a Jesús por primera vez.

También recobramos una tradición hermosa en nuestra comunidad… el 24 de septiembre, en la misa a Nuestra Madre de la Merced, los niños recibieron de mano del Padre Provincial Fray Emilio Córdoba, su segunda comunión y vestidos de fiesta acompañaron a Nuestra Madre que recorría las calles de la Ciudad, en procesión.

Fueron 2 años de mucha esperanza y amor, a donde el servicio se palpitó en cada sábado por parte de las catequistas que pusieron su corazón en cada propuesta. En este año Jubilar en el que estamos llamados a ser “Peregrinos de Esperanza” reforzamos una vez más la idea de que “CAMINAMOS JUNTOS”, como comunidad, como familia mercedaria, llevando a Cristo Redentor y a María Madre de la Merced a cada familia que llega a la comunidad”.