Merced

Desde hace más de dos años, un grupo de voluntarios, miembros de la comunidad mercedaria de la Basílica de la Merced de Córdoba lleva adelante el proyecto “Mesón María de la Merced de los Maitines”.

La iniciativa que inició en mayo de 2024, cada domingo ofrece alimentos y un espacio de cercanía y acogida a las personas que se encuentran en situación de calle.

Su origen responde a una necesidad concreta: el día domingo, muchos hermanos no recibían comida hasta el lunes. Ante esta realidad, surgió la iniciativa de ofrecer un plato de alimentos en esa jornada, transformando ese gesto en una oportunidad de encuentro y fraternidad.

Inspirados en el ejemplo de San Pedro Nolasco, los integrantes del Mesón procuran atender a los “cautivos de hoy”, no solo desde lo material, sino también desde lo humano. Cada domingo, voluntarios, jóvenes, sacerdotes, hermanos frailes y estudiantes del convento se reúnen para preparar y repartir alrededor de 200 viandas —acompañadas de pan y un postre— que llegan con la colaboración de la municipalidad.

La misión del Mesón va más allá del alimento. Se trata de construir la “Gran Mesa de los Domingos”, un espacio donde cada persona es recibida con un apretón de manos, un abrazo, una sonrisa o una conversación. En ese compartir, los voluntarios buscan reconocer al otro por su nombre, escuchar su historia y ofrecer, sobre todo, afecto. Para los más pequeños, se ha dispuesto incluso una mesa con dibujos y colores, generando un ambiente de espera más ameno y digno.

La jornada dominical comienza siempre con una oración a la Virgen María, poniendo el servicio bajo su amparo y el de su Hijo Jesús. Luego de la distribución de las viandas, el grupo se reúne nuevamente para compartir la mesa entre ellos, reflexionar sobre lo vivido y, finalmente, participar juntos de la celebración de la misa en la Basílica.

A lo largo del año, el Mesón también expresa su cercanía mediante gestos especiales en fechas significativas como Pascua, Navidad, el Día de la Madre o su propio aniversario, ofreciendo pequeños obsequios que fortalecen el vínculo con quienes acompañan. Asimismo, su compromiso se extiende a otras iniciativas solidarias, colaborando con la Vicaría Arquidiocesana de los Pobres, participando en la Carpa Sanitaria que brinda atención médica, en la merienda nocturna “La Cita”, en la asistencia junto a la ONG Todos x Todos, y en la carpa de oración e hidratación durante la peregrinación a la gruta de Lourdes de Alta Gracia.

De este modo, el Mesón de María de la Merced de los Maitines se consolida como una comunidad de servicio que, domingo tras domingo, busca responder a una pregunta constante: ¿dónde está tu hermano?. En cada encuentro, en cada gesto sencillo, renuevan su vocación de compartir la vida, agradeciendo a Dios la oportunidad de ser instrumentos de su amor.