Cuando hablamos de persecución a los cristianos tal vez pueda sonar extraño a nuestros oídos, porque estas noticias difícilmente salen en los medios. Aun así, no podemos negar que en pleno siglo XXI todavía existe persecución a causa de la fe. Aunque en nuestro país la libertad religiosa está presente en su legislación, ya en la Declaración de los Derechos Humanos tenemos asegurada la libertad religiosa. Aún existe desconocimiento de esta situación tan difícil y extrema que viven muchos cristianos en nuestro tiempo.
Ahora mismo, en algún lugar del mundo, algún cristiano está siendo perseguido o impedido de profesar su fe.
Cuando nuestro fundador San Pedro Nolasco, inspirado por Nuestra Madre de la Merced fundó la Orden Mercedaria, tal vez no terminaba de comprender la osadía de su misión: buscar erradicar la opresión de los cristianos. Más allá de empeñar sus posesiones, empeñó también su vida por la libertad de los cristianos cautivos. Infelizmente todavía hoy son muchos los que sufren persecución por causa de la fe en Cristo Jesús.


¿De cuántas personas estamos hablando?
El informe sobre la Libertad Religiosa en el mundo, producido por la AIS (Ayuda a la Iglesia que Sufre) analizó las informaciones de 196 países. De esto fue constatado, que, en 61 países, donde viven casi 5 billones de seres humanos, la libertad religiosa fue violada y quienes sufren generalmente son los grupos religiosos y étnicos minoritarios. Más de 360 millones de cristianos son perseguidos hoy en el mundo. Pero la situación está cambiando, porque hasta los grupos religiosos mayoritarios están siendo perseguidos.
A veces la persecución se da por las vías gubernamentales: gobiernos autoritarios implementan o crean leyes que impiden las conversiones o hasta penan a quienes profesan una fe diferente. En estos países acaban surgiendo como un sentimiento de impunidad que lleva a reforzar estas actitudes. Además de matar y robar, prácticas muy consolidadas, surgen nuevas actitudes como la imposición de impuestos ilegales.
Las acciones de persecución varían de país en país, de local a local. En internet la cultura del cancelamento evolucionó hacia acciones verbales de odio contra el otro de religión diferente, acciones organizadas de secuestros, de violencia sexual, de conversiones forzadas, de ataques a líderes religiosos, de asesinatos. Pero, como se dice desde el inicio del cristianismo: sangre de mártires, ¡semillas de cristianos!
Luego de la situación de pandemia de Covid-19 se comprobó un aumento significativo en la participación religiosa durante celebraciones públicas atrayendo a millares de fieles. Es verdad que luego de estas situaciones de persecución, muchos cristianos consiguieron reconstruir sus vidas. Mientras tanto, muchas comunidades continúan enfrentando desafíos debido a la falta de programas de ayuda. Aún en muchos lugares, la Iglesia precisa sustentar las estructuras básicas para permitir que los cristianos permanezcan y sean la voz de Jesús, como indicó el Arzobispo Bashar Warda de Erbil, Irak.


Un Año de Campaña Redentora
La Campaña Redentora 2025-2026 comenzó en septiembre de 2025 y concluirá en septiembre de 2026. Septiembre, además de ser el mes de la Palabra de Dios que ilumina nuestras vidas y transforma nuestra conciencia, es el mes dedicado a nuestra Santísima Madre de la Merced.

Como una madre bondadosa, se apareció a Pedro Nolasco pidiendo ayuda a los cristianos cautivos. Hoy continúa interpelándonos sobre nuestras acciones, sobre qué podemos hacer para ayudar concretamente a los cristianos que se ven impedidos de profesar su fe o que están en peligro de perderla.
Tanto en Nigeria como en Siria, los dos países elegidos para la Campaña de Redención 2025-2026, la situación de muchos cristianos y de la Iglesia es difícil en diversas partes del mundo. Desde el principio, los cristianos comprendieron que la misión de Cristo era la suya. Así es como cada uno de nosotros puede decir: «¡Soy misión!». Y si la vida no es misión, terminamos despreocupándonos de los que sufren. No cuestionamos las situaciones más difíciles que experimentamos y terminamos desinteresándonos del sufrimiento de quienes ahora están cautivos por su fe en Cristo Jesús.
¿Cómo podemos ayudar?
Conocer un poco más sobre las realidades de los cristianos perseguidos nos ayuda a comprender la difícil situación en la que viven. Un segundo paso es iluminar estas realidades de oscuridad, pecado y cautiverio a través de la Palabra de Dios, que nos ayuda a encontrar la voluntad divina. Un tercer paso es orar, entendiendo que la oración sustenta la vida y la misión de la Iglesia. El cuarto paso es contribuir materialmente para que los cristianos perseguidos puedan ser ayudados en sus necesidades: Bando do Brasil. Agencia 3478-9 C/c: 136692-0. Pix: 34.292.938/0001-44.
Así, hasta la fiesta de Nuestra Santísima Madre de la Merced en septiembre de 2026, estamos invitados a conocer la difícil realidad de los cristianos en Nigeria y Siria, a iluminar estas realidades con la Palabra de Dios a través de su lectura atenta y asidua, a orar por los cristianos perseguidos en todo el mundo, pero especialmente por los de Siria y Nigeria, pidiendo al Señor que los libere de toda opresión y persecución, y a contribuir materialmente para que la Iglesia pueda ayudarlos en sus necesidades y dolor.
Junto a Nuestra Señora de la Merced estamos llamados a ser “Faro de Liberación” para continuar su obra de redención de los cristianos cautivos de la persecución hoy. Conocé más en mercedarios.org.br.
