Merced

Existen acontecimientos que no solo marcan el paso del tiempo, sino que revelan la solidez de una vocación. Al conmemorar 125 años desde aquel histórico 11 de agosto de 1901, día en que se bendijo y colocó la piedra fundamental de la Casa de Formación León XIII, la Provincia Mercedaria Argentina celebra más que un aniversario arquitectónico: rinde tributo a una historia viva de fe, y compromiso redentor. 

Esta obra nacería a comienzos del siglo XX para dar respuesta al florecimiento de vocaciones que ya no encontraban espacio en el histórico Convento de San Lorenzo, en el centro de Córdoba. Según consta en el Acta Fundacional (…)para erigir una casa destinada al estudiantado de los jóvenes religiosos y colegio para niños (…) bajo el patronazgo de Nuestra Madre de la Merced y en homenaje a León XIII. Designado como comisionado de la obra por el Vicario Provincial Fr. Constancio Vallejo, el P. Fr. Bernardino Toledo asumió con fervor el proyecto e invitó al Papa León XIII a unirse espiritualmente a la bendición, bautizando el nuevo faro de formación y servicio en honor al Supremo Pontífice. 

Jornada Jubilar: Memoria y Acción de Gracias

En este marco jubilar, la comunidad se reunió en una emotiva Acción de Gracias el pasado 16 de agosto, presidida por el Superior Provincial, Fr. Emilio Córdoba, junto al Superior de la casa, Fr. Marcelo Hidalgo. La jornada comenzó con la bendición de la placa conmemorativa del aniversario. Durante la Eucaristía, el Hno. Carlos Nieto realizó la  lectura del Acta Fundacional, marcando un instante de profunda memoria histórica, tras lo cual el Hno. Marcelo invitó a los referentes institucionales y comunitarios a la firma del diploma conmemorativo.

Los Cinco Pilares que sostienen la comunidad del León XIII hoy:

• Casa de Formación Religiosa “José León Torres” 

• Catequesis Sacramental Comunitaria 

• Instituto León XIII (Nivel Inicial, Primario y Secundario) 

• Centro Social y Cultural Betania 

• Fraternidad Juvenil y Laical Mercedaria 

Cada firma y momento compartido representan una promesa renovada: continuar educando en valores, abrazando las fragilidades sociales y proclamando el mensaje de libertad donde más se necesite. 

El paso de las décadas ha enriquecido este cimiento inicial. Tras la Eucaristía, la celebración continuó en el patio interno con la bendición del nuevo mural, obra del artista Raúl Soria intervenida colectivamente por estudiantes de los tres niveles educativos. La jornada concluyó con un ágape fraterno a la canasta, reflejando el espíritu de familia y comunión que caracteriza a la obra. 

“Al celebrar este 125º aniversario, encomendamos el camino transcurrido y los proyectos futuros al amparo de María de la Merced, quien sostiene e impulsa cada paso de nuestra misión. A cada fraile, docente, estudiante, familia y laico que ha formado parte de esta historia: ¡GRACIAS! Por hacer que el carisma redentor siga vivo y palpitante en el corazón de nuestra comunidad”.