Desde la comunidad mercedaria de Estancia Yucat, conocemos el proceso creativo de reflexión sobre el lema del 40° Capítulo Provincial. Integrantes del Taller de Artes Raíces nos cuentan sobre la experiencia de presentar estas obras, lo que significó realizarlas, y algunas resonancias de quienes visitaron la muestra.
“La muestra de arte denominada ¿Dónde está tu hermano?” se realizó del 4 al 13 de octubre en el templo Nuestra Sra de La Merced de Yucat, fecha en la que se realizó la novena a nuestra Madre.
Por esos días nuestra casa recibe a muchas familias que acompañan a los niños de catequesis que se preparan para recibir los sacramentos de comunión y confirmación. Participan también la comunidad de Estancia y Colonia.
Esta muestra tuvo su origen en el Taller de Artes Raíces, integrado por mujeres que viven en Villa Fiusa y Estancia Yucat. La dinámica del taller es trabajar distintas técnicas, como tejido, pintura, cerámica, fieltro, entre otras, y también reflexionar sobre algún tema de nuestras vidas.
Una de esas tardes tomamos como tema el lema para el Capítulo Provincial de la Orden de la Merced. Entonces surgió la necesidad de mostrarnos y mostrar el dolor, la superación y la esperanza. En otro encuentro, comenzamos a prepararnos para la novena a María de la Merced que en estancia es el evento del año y son días de fiesta.
Fue por esos días que tomamos la decisión de utilizar el arte como forma de expresión para nosotras y también como desafío, ya que teníamos menos de un mes para montar la muestra. Nos pusimos manos a la obra y cada una trabajó desde su sentir.
La profesora Mónica Bailone cuenta que “Cuando surge la idea de trabajar sobre la cita bíblica: “Dónde está tu hermano” fue un desafío porque después de charlar y meditar esta cita entre todas y de trabajarla; en gran parte a muchas de ellas se enfrentaban con su propia historia y tienen una relación directa con este tema. Es por eso que para mí fue un desafío como plantearlo y luego como tocaba a cada una de ellas este tema y si aceptarían o no pero el 99% se enganchó con el proyecto.
Lo que a mi me dejó como experiencia es que más allá de la historia de cada una, hoy son personas muy amorosas, generosas, empáticas con el dolor del otro, ellas pueden ver lo que sucede a su alrededor, acompañar y comprometerse con el dolor ajeno. Me dejó la tremenda alegría de ver que han sanado y han crecido en este espacio que es de arte y el arte las ha acompañado en esa sanción para que hoy sean personas empáticas y saber firmemente lo capaces que son como artistas ya que cada una, con libertad, eligió su técnica y su forma de expresar el lema”.
Trabajar sobre las Opciones Prioritarias de la Orden de la Merced nos hizo mirar a nuestro alrededor y a nosotras mismas, enfrentarnos con el dolor ajeno y el propio para así poder atender las urgencias de los tiempos que corren.
Alicia, artesana integrante del taller expresa: “para mi trabajar en la muestra significó entender un poco más a las figuras que representamos en cada obra, significó ponerme del lado del otro y tomar conciencia de que hay situaciones así en la vida”.
Analía, por su parte dijo que “pintar la obra “un grito del alma” representa los casos de las mujeres que sufrieron abuso de poder de la figura masculina. En la imagen se puede ver cómo una mujer se quiere liberar y en forma de desahogo grita desde el alma por un cambio. Esta obra es muy personal, lo pinté como desahogo de lo que viví en persona (violencia familiar), el “Grito del Alma” es como liberación para mí, logré superar mis miedos y salir de donde estaba”.
Lo más maravilloso sucedió mientras estábamos realizando los cuadros y fue que aparecieron nuestros queridos niños sumándose a la muestra, llenándola de luz con sus flores y su forma tan cálida de llevar esperanza a cada lugar. Fue entonces cuando el dolor de cada historia se transformó en superación y en un mensaje esperanzador para quienes fueran a visitar la muestra.
El padre Maximiliano Savoretti visitó la muestra y también compartió su experiencia: “Sentí que el arte siempre expresa el interior de cada uno y pude ver plasmado lo que cada persona quería expresar. Sentimientos encontrados de mucha opresión y a la vez de mucha necesidad de sanación y lo que Dios va obrando y sanando a través de las personas que van acompañando con los talleres. Es por eso que la muestra también transmitía mucha esperanza, muchísima vida y que aún en medio de tanto dolor y situaciones difíciles siempre hay luz para compartir y que hay gente bella que ayuda sanar siendo instrumento de Dios”.
Quienes integramos el Taller nos sentimos felices y orgullosas de haber tomado y concretado ese desafío, también sentimos que lo que pretendíamos manifestar a través de los cuadros, que en definitiva es nuestra interioridad, llegó.
También nos pone felices que nos pidieran trasladar la muestra a la comunidad de León XIII, es por eso que soñamos también con seguir llevando nuestro mensaje de amor, superación y esperanza a donde la realidad lo necesite”.

















