Merced

El 11 de octubre de 2025 se entronizó en el templo Nuestra Señora de la Merced de Mendoza Capital la imagen de Nuestra Madre que la representa sentada, presidiendo la oración comunitaria. 

“Ante la vida amenazada, nuestra esperanza es redentora” fue el lema que animó cada paso del camino de preparación y celebración junto a esta advocación mariana patrona de la libertad y de la vida amenazada.

Con una emotiva ceremonia, el pueblo mendocino acompañó a la “Virgen sentada” en caravana desde el parque General San Martín a partir de las 16,30, para llegar al templo mercedario y celebrar la Eucaristía a las 17.30 hs. 

La misa de entronización fue presidida por el arzobispo de la Arquidiócesis de Mendoza, mons. Marcelo Colombo, y concelebrada por el superior provincial mercedario Fr. Emilio Córdoba; Fr. Ricardo Guzzo y Fr. Carlos Gómez.

La imagen de Nuestra Señora de la Merced de los Maitines es una obra del siglo XIX y fue restaurada para este gesto de amor. A partir de ese día, ocupa un lugar destacado en el lateral del templo, expuesta para la veneración de los fieles. 

Camino Misionero

Semanas antes de la fecha de entronización, la imagen peregrinó por distintas comunidades, visitando diferentes grupos de personas en sus propios lugares. Visitó las parroquias Nuestra Señora del Líbano y Nuestra Señora del Carmen, en San Martín; y en Rivadavia la capilla Nuestra Señora de la Merced. 

Durante este tiempo de misión, también presidió encuentros y momentos de oración con la Pastoral de Calle San Alberto Hurtado y grupos de la Legión de María, entre otros. 

Como preparación para el día de la fiesta, el Templo de La Merced organizó los días martes 7 y miércoles 8 de octubre jornadas de de Confesiones a Cielo Abierto en la plaza Independencia. También se desarrolló un triduo  que incluyó la presencia de Nuestra Madre y misa en la Parroquia Santiago Apóstol el día miércoles 8; misa y un Concierto en honor a María de la Merced de los Matines el jueves 9 en el templo mercedario;y la Eucaristía y rezo de Vísperas el viernes 10.

Historia de la Virgen de la Merced de los Maitines

En la mayoría de las casas mercedarias del mundo encontramos una particular imagen de María: es la representación de nuestra Señora de la Merced de los Maitines, llamada también la Comendadora, o La Merced del Coro.

Vestida con el hábito mercedario, se encuentra sentada  con un libro de oraciones en mano.

Este ícono se remonta a una antigua leyenda de los primeros años de la Orden, fundada por San Pedro Nolasco en Barcelona en 1218:

Cuentan que un día los frailes, preocupados por los cautivos, en preparativos para la redención, y agotados después de un día de trabajo y compromiso, se fueron a descansar. 

Por aquellos tiempos se rezaba antes del amanecer, como despertando la aurora. San Pedro Nolasco, cansado, se durmió. Y despertando de repente, se da cuenta que es la hora de oración común, corre hacia la Iglesia y escucha la oración en coro, pensando que todos los frailes estarían allí, menos él. Al ingresar al coro, ve a María de la Merced, vistiendo el hábito de la Orden por ella fundada, presidiendo la oración. Junto a ella, los ángeles sentados en el coro en oración y vistiendo el hábito mercedario.

Es este un hermoso encuentro entre Pedro Nolasco y María de la Merced, quienes entrelazan auténticas pasiones por Cristo y por la humanidad, que se expresan en oración  y servicio concreto. La Madre conoce y sostiene los cansancios de sus hijos. Los hijos confían en la Madre que intercede y acompaña la plegaria, poblada de rostros y de historias.

Oración

María de la Merced de los Maitines

Madre de la Merced,

hoy te invocamos en la madrugada de la historia.

Los gritos de los pobres suben hasta tu regazo,

y en tus ojos arde el dolor de los cautivos. 

Rompe con tu mano las cadenas nuevas:

la trata que compra cuerpos, 

la violencia que siembra miedo,

la pobreza que roba futuro.

Defiende la vida amenazada, 

desde el vientre frágil hasta la ancianidad olvidada.

Que tu voz profética despierte a tu pueblo.

y tu ternura sostenga a quienes luchan por justicia.

Virgen de los Maitines, 

camina con nosotros en la aurora; 

haz de nuestra Iglesia un canto de libertad,

y de nuestros pasos, 

un anuncio de vida. 

Amén.