Merced

Parroquias, Capillas Y Basílicas

Anclado en el tradicional barrio porteño de Caballito, sobre Avenida Gaona, se encuentra desde 1893 el convento San Pedro Nolasco de los frailes mercedarios.

Junto a esta casa se ubica la parroquia Nuestra Señora de los Buenos Aires perteneciente a la Vicaría de Villa Devoto del Decanato de Paternal. 

Los grupos que desarrollan sus actividades en el convento son: grupos de jóvenes y adultos mercedarios, grupo de Vicentinos, grupo de Scout, Apostolado de la Oración, Cofradía de la Merced, Acción Católica, colonia de vacaciones “Sonrisa de Elefante”, Liga de Madres de Familia, Catequesis y Cáritas entre otros.

En 1893 se inauguró el Instituto San Pedro Nolasco. Dicho establecimiento funcionó como jardín de infantes y escuela primaria hasta 1980, en que se sumó también la educación secundaria.

La vuelta de los mercedarios 

Entre los años 1821 y 1823 el Gobierno de Martín Rodríguez acababa con la presencia mercedaria en Bs. As. La ley de reforma del clero, sumada a algunos decretos previos, emitidos por el entonces Ministro de Gobierno Bernardino Rivadavia, produjeron el abandono del Convento Grande San Ramón Nonato.

En enero de 1893, los mercedarios se establecían por segunda vez en Buenos Aires gracias a las gestiones que realizara el entonces Superior Provincial, Fray José León Torres.

La Sra. Celina Beláustegui de Bustamante donó a la Orden de la Merced un terreno sobre el cual se fundó el convento San Pedro Nolasco en el actual barrio de Caballito, sobre la avenida Gaona y Espinosa.

Sobre el mismo espacio se construyó, en 1894, la primera capilla bajo la advocación de Nuestra Señora de los Buenos Aires cuya primera imagen fue una pintura al óleo donada por la señorita Manuela Márquez. 

El mismo año se inauguró el Colegio San Pedro Nolasco que había empezado a construirse junto con la capilla. El establecimiento funcionó como jardín de infantes y escuela primaria hasta 1880, en que se sumó también la educación secundaria.

Fue el R. P. fray José H. Márquez quien, en 1909, concibió el grandioso proyecto de erigir un templo magnifico a Nuestra Señora de los Buenos Aires. Este templo debía reemplazar a la humilde capilla existente y ser tal que correspondiera a la grandeza de la patrona de la gran capital sudamericana. 

El 3 de diciembre de 1911 se colocó la primera piedra del nuevo edificio y un año más tarde, el 25 de enero, el arzobispo Mons. Mariano A. Espinosa, erigió a la iglesia como parroquia.

Nuestra Señora de los Buenos Aires

Esta advocación de María tiene su origen en Cagliari, capital de Cerdeña (Italia), donde era conocida a principios del siglo XV como “Nostra Signora de Bonaria”. 

Con referencia a los orígenes de la imagen, son varios los autores que coinciden en describir, a modo de leyenda, la forma misteriosa en que llegó la misma al lugar donde todavía se le rinde culto como “Patrona Massima della Sardegna”, en el convento de los Padres Mercedarios. 

Dice la historia que en 1370 una nave cargada de mercancías de un puerto español regresaba con buen tiempo hacia Italia, cuando al avistar las costas de Cerdeña se vio envuelta en una tempestad que amenazaba hundirla.

Los tripulantes arrojaron entonces al mar todo el equipaje ante el peligro de naufragar. Figuraba en el cargamento una pesada caja cuyo contenido se desconocía y que al tocar las revueltas aguas hizo trocar la tempestad en calma.

Poniéndose delante de la nave tomó rumbo hacia la isla del Golfo de Cagliari y se detuvo en la cercanía del convento de la Merced. 

En el interior de la Iglesia la caja fue abierta y se encontró una imagen de la Virgen María que sostenía en la mano derecha un cirio encendido y en su brazo izquierdo al niño Jesús con rostro sonriente.

El 20 de agosto de 1933 fue el primer día de labor parroquial en la iglesia San Pedro Nolasco de Tucumán. 

En nuestros días La Merced se encuentra en diferentes barrios de la ciudad bajo la tutela de Nuestra Madre: Capilla La Candelaria (Magallanes), Capilla Niño Jesús (Barrio Diza), Capilla Cristo Redentor (Congreso).

Allí se desarrollan distintas actividades como los Centros de Desarrollo Integral (comedores, guarderías), Grupo de Promoción Sanitaria, Granja Comunitaria, Centros de Promoción Cultural (Escuela de Folklore y Taller de Teatro), entre otros.

Con el mismo propósito, la promoción de las personas en situación de riesgo social, se gestionan fondos para becas de estudios, para el desarrollo de micro-emprendimientos (Banco Popular de la Buena Fe).

La segunda fundación en Tucumán

Cuando la Orden Mercedaria comenzó a reponerse de sus quebrantos en la Argentina, volvió ansiosa sus ojos a Tucumán y varios de sus provinciales, en distintas épocas, hicieron empeñosas gestiones para volver allí; siempre con resultado negativo. 

Fue el provincial fray Vicente Fernández quien iniciara nuevas gestiones para el retorno de los hijos de La Merced a Tucumán y ésta vez con resultados satisfactorios.

A fines de 1930 el Superior Provincial le solicitó oficialmente al obispo de Tucumán Mons. Dr. Agustín Barrere, el permiso para el regreso de los mercedarios. El mismo accedió gustoso y dio el decreto de aceptación, ofreciendo además una importante parroquia a nuestra Orden.

Ante la imposibilidad de edificar pronto la casa y templo en Villa Amalia (sobre calle 9 de Julio) el R.P. Provincial solicitó permiso para fundar provisoriamente en Villa Alem (sobre calle Matheu). Así el 17 de julio, el Sr. Obispo, erigió canónicamente la nueva parroquia de San Pedro Nolasco y la entregó a los mercedarios.

El día 19 de agosto de 1933 se realizó la fundación del Convento San Pedro Nolasco en Tucumán.

24 de septiembre Batalla de Tucumán de 1812

Cuando se fundó la primera ciudad de San Miguel de Tucumán en 1565, al pie del Aconquija y sobre el río de Monteros, los franciscanos y mercedarios fueron también de los primeros en establecerse.

El primer convento mercedario fue fundado en 1565 bajo el nombre de Santa Catalina virgen y mártir. 

Data de aquella época la colonial y española imagen de Nuestra Señora de la Merced cuya devoción, ya antes muy generalizada, subió al más alto grado cuando el general Belgrano pidió su protección divina en la batalla de Tucumán.

La consagración del ejército de Belgrano a La Merced tuvo sanción definitiva cuando se distribuyeron a la tropa cuatro mil escapularios de la Virgen Generala.

En el parte oficial del 26 de septiembre de 1812, dos días después de la batalla, dice Belgrano al gobierno: “La patria puede gloriarse de la completa victoria que han obtenido sus armas el día veinte y cuatro del corriente, día de Nuestra Señora de las Mercedes bajo cuya protección nos pusimos”.

En 1813 la imagen fue llevada por los mercedarios a Buenos Aires, donde se la venera desde entonces en la Basílica Nuestra Señora de los Buenos Aires, en un magnífico camarín.

Desde 1938, religiosos y laicos, seguimos a Maria de la Merced y Pedro Nolasco dispuestos a crear con nuestras manos libres una renovada espiritualidad. 

Algunas de las actividades que se desarrollan desde esta comunidad son: Colonia de vacaciones “Sonrisa de Elefante”, Cáritas Parroquial, Comedor de la Capilla San Roque, Escuela de Capacitación de Adultos y apoyo escolar, entre otras. 

Sobre la base del antiguo postulantado se fundó el 17 de marzo de 1957 una escuela primaria, bajo el nombre Instituto San Pedro Pascual.

En 1931, la antigua provincia del Tucumán se dividió, adoptando para sí la vice-provincia de Nuestra Señora de los Buenos Aires; integrada por los conventos de Mendoza, Maipú y Gaona. 

Seis años después, en 1937, fue elevada a la categoría de Provincia, agregándosele el nuevo convento San Pedro Nolasco junto a la Iglesia Argentina, que en ese momento era sede del gobierno general. 

La necesidad de contar con un postulantado se hizo sentir en forma marcada, por lo que al año siguiente, en 1938, se erigió el convento San Pedro Pascual en Ranelagh. 

El primer maestro de postulantes fue el padre Serapio Niubó, español, llegado a Buenos Aires en junio de 1938. 

El padre Niubó se hizo cargo de la casa, con los quince postulantes fundadores y un año más tarde fue nombrado comendador.

En 1941 se le agregó la parroquia, bajo la titularidad de Nuestra Señora de la Merced.

Sobre la base del antiguo postulantado se fundó el 17 de marzo de 1957 una escuela primaria, bajo el nombre de Instituto San Pedro Pascual.

En el año 1945, el Arzobispo de Córdoba, mons. Fermín E. Lafitte, erige la parroquia de San Ramón Nonato en Córdoba Capital, “a los efectos de proveer mejor las necesidades espirituales de su numerosa población”, y encarga a los religiosos de la Orden de la Merced el servicio pastoral de la comunidad. 

Para esos efectos, la Provincia Mercedaria Argentina erige el Convento bajo el patrocinio de San Ramón Nonato. Desde ese entonces y durante 52 años, se sucedieron los frailes mercedarios a cargo de la guía espiritual de la comunidad parroquial. 

En 1997, y debido a la reducida cantidad de religiosos disponibles para acompañar las diversas casas y presencias mercedarias de la Provincia, fue entregada nuevamente a la Arquidiócesis de Córdoba.

El último Capítulo Provincial que tuvo lugar en 2024 definió en discernimiento y oración; y en respuesta a la carta enviada por el Arzobispo de Córdoba, cardenal Angel Rossi, que consultaba sobre la posibilidad de retomar el acompañamiento parroquial;  que el nuevo contexto provincial permitiría asumir el compromiso pastoral con la parroquia San Ramón Nonato, desde la comunidad del Convento Máximo de San Lorenzo Mártir – Basílica de la Merced. 

Vida Parroquial

Actualmente forman parte de la vida parroquial el Grupo Scout, Catequesis de Comunión y Confirmación; Pastoral de la Salud; Comedores; Salas Cuna; Capilla María Magdalena; Capilla Virgen del Valle; Capilla San Serapio; Legión de María; Infancia y Adolescencia Misionera; Equipo de Liturgia; Alcohólicos Anónimos y Grupos de Jóvenes, junto a toda la comunidad del Colegio Parroquial San Ramón Nonato.