El Equipo de Comunicación de la Fraternidad Juvenil Mercedaria comparte algunos ecos y resonancias de lo vivido en la última Semana de Trabajo Mercedario.
La experiencia de servicio de los jóvenes de La Merced en Argentina tuvo lugar esta vez en comunidades de Maipú y Mendoza Centro.
“La STM en Mendoza fue mucho más que una nueva experiencia, fue un verdadero (re)encuentro. El encuentro con una nueva provincia conlleva conocer nuevos lugares, por ejemplo: los merenderos “Manitos Unidas” y “Unidos por los niños de Barrancas”; las calles de Lunlunta en Maipú; el Patio Callejero que se realiza en la Iglesia Nuestra Señora de la Merced, y el desayunador de la Casa de Asistencia, ubicados en Mendoza Centro.
Todos estos lugares se vieron repletos de jóvenes con un fuerte ardor en el pecho, un ardor que en esta oportunidad convocó a más de 60 misioneros durante los cinco días que duró la misión. Los misioneros llegamos desde las distintas casas y presencias de la Orden de la Merced en nuestro país.
Una experiencia que nos invitó a recorrer casas, merenderos, lugares de asistencia, y espacios donde nuestro hermano, en todas sus facetas, se hizo más presente que nunca.
Fuimos con la intención de misionar, de entregar algo de nosotros a quienes más lo necesitan, y volvimos con la certeza de haber sido misionados.
Porque en cada mirada, en cada historia compartida descubrimos la presencia movilizadora de Dios.
Las oraciones de las mañanas y de las noches, los momentos compartidos en comunidad en el lugar que funcionó como “sede” misionera, Villa de La Merced, eran un vivo recordatorio del mensaje que Jesús nos dejó: “Ámense los unos a los otros”.
Volvemos a casa con una tarea: que la misión no termine al llegar a nuestras comunidades. Ahora comienza el desafío de permitir que la Palabra, lo vivido, se vuelva carne en nuestro día a día. Que esas historias que nos conmovieron no se queden solo en palabras y rostros, sino que nos empujen a seguir construyendo un mundo más libre y más humano, como el mundo que soñó San Pedro Nolasco”.



















