Merced

Celebramos el Día del Padre compartiendo el testimonio de Marcos Arriola, de la comunidad mercedaria en la parroquia San Ramón Nonato de Córdoba.

Abrazamos con gratitud a todos los papás, y damos gracias a Dios por cada uno, desde la historia de vida de Marcos que hoy los representa:

“Soy Marcos, tengo 46 años, y mi familia está formada por mi esposa Ana Laura y nuestros hijos Bruno y Lola.

Mis hijos fueron soñados, pensados y buscados con mucho amor, criándolos y educándolos con un corazón libre, dispuestos a ayudar al que más lo necesite, viviendo el Evangelio en lo cotidiano con acciones desde casa para el resto.

De joven conocí a Ana, estuvimos 6 años de novios y decidimos formar una familia, nos hicimos fuertes en la fe y en el amor de Dios. Nuestros hijos siguen nuestros pasos y es hermoso poder unir y compartir juntos, construyendo día a día esta familia, siempre sabiendo ser sostenidos por Jesús.

Lo más feliz de mi paternidad es el amor incondicional de mis hijos y de mi parte poder compartir mi vida entera con ellos.

Creo que el mayor desafío de los papás de hoy es la gestión del tiempo y la transmisión de valores en un mundo cambiante.

Mi papá falleció cuando tenía 8 años, me crié con mi mamá apoyados en la fe…

Tuve poco tiempo para compartir con mi papá. Siento que desde que soy padre estoy aprendiendo constantemente y brindando todo mi amor intensamente con mis hijos.

En este día especial, envío a cada uno de los papás mis deseos de un encuentro cercano con sus hijos, agradeciendo a Dios por todo lo bueno y lo no tan bueno que les toque. ¡Nunca dejes de abrazarlos, besarlos y repetirles cuánto los querés!”