Los Mercedarios en la Argentina
La presencia de La Merced en Argentina, se remonta a principios de siglo XVI. Los primeros mercedarios llegaron a nuestro suelo por el norte, con la expedición que sale del Cuzco en julio de 1535 al mando de Diego de Almagro.
Ese mismo año se produce la llegada de don Pedro de Mendoza al Río de la Plata. En esta oportunidad arribaron con él los mercedarios Fr. Juan de Salazar y Fr. Juan de Almancia. Meses después éstos remontan, con Juan de Ayolas, los ríos Paraná y Paraguay fundando a orillas de éste último la ciudad de Asunción.
Posteriormente, en 1551 el Padre Antonio Rendón Sarmiento, junto a Francisco Villagrá, llega a la Región de Cuyo estableciéndose definitivamente en Santiago del Estero en el año 1557. Desde allí atendieron diversas doctrinas y fundaron otros conventos en: Tucumán, Talavera del Esteco, Talavera de Madrid, Salta, La Rioja, Córdoba, Jujuy, Catamarca, Corrientes, Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza, San Juan y San Luis.
Los frailes mercedarios desempeñaron la labor de Capellanes Castrenses en todos los Fortines de la frontera con el indio; desde el Sanjón en Buenos Aires hasta San Carlos en Mendoza, pasando por Santa Fe y Córdoba.
Del mismo modo en la isla Martín García desde donde 18 mercedarios actuaron en las islas Malvinas entre 1779 y 1806; y otros 24 en los fuertes de Carmen y San José de Patagones entre 1780 y 1821.
La enseñanza de las primeras letras se impartía en todos los conventos, mientras en los principales como Paraguay, Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Salta y Santa Fe se enseñaba, además, latinidad, filosofía y teología, aún para laicos.
Los mercedarios tuvieron activa participación en los sucesos patrióticos. Todos los conventos de la Colonia se vieron involucrados. El de Buenos Aires fue por tres veces cuartel de tropas, lo mismo que el de Tucumán y Santa Fe.
Los Padres Hilario Torres y Juan Manuel Aparicio actuaron singularmente en el Cabildo Abierto cuando firmaron el acta de petición pública el día 22 de mayo de 1810. Fue ésta la primera exhibición de los frailes en pro de la causa patria. La segunda fue la petición popular en que después del reverendo padre Ignacio Grela, dominico, firmaron 17 mercedarios.
En el marco de la batalla de Tucumán en 1812 Belgrano puso su ejército bajo la protección de la Virgen de las Mercedes. Desde entonces se la proclama como Generala del Ejército Argentino.
Luego de más de 400 años la Provincia Mercedaria Argentina sigue siendo portadora, agente y promotora de libertad a través de respuestas creativas y concretas, visitando y redimiendo a quienes padecen circunstancias adversas a su fe y a su dignidad, comprometiendo en ello hasta la propia vida si fuese necesario.
Como Pedro Nolasco, que escuchó el clamor de los cautivos y oprimidos de su tiempo, así los mercedarios buscamos dialogar con el mundo y la realidad, para identificar los nuevos espacios de opresión y detectar los rostros de los nuevos cautivos.
Por esto, en octubre de 2005, los mercedarios hicimos una Opción Prioritaria Provincial por los menores en riesgo social, las familias en crisis o víctimas de violencia familiar y quienes se encuentran excluidos de la cultura del trabajo en Argentina.
Los mercedarios y la cultura
El propio ministerio apostólico, integrado en el ambiente cultural del momento, exige a los mercedarios una cuidadosa preparación en la historia y espiritualidad de la Orden.
La Historia, vista desde una óptica mercedaria, bien puede considerarse como un camino de liberación. Por ello, la preservación del patrimonio cultural constituye una preocupación constante de la comunidad mercedaria.
Dentro de sus posibilidades, busca conservar, restaurar y recuperar el patrimonio cultural mercedario – archivos, bibliotecas, monumentos, museos, templos, conventos – para ponerlo al servicio liberador de la cultura.
Directorio de la Provincia
Mercedaria Argentina
Las comunidades locales, signos diversos de la unión de los hermanos en Cristo adquieren mayor expresión y plenitud cuando, vinculadas jurídicamente entre sí y con la dirección de un superior común, integran la comunidad provincial. (Constituciones de la Orden de la Merced).
Convento «San Pedro Pascual»
Parroquia “Nuestra Señora de la Merced”
Convento «San Pedro Nolasco»
Parroquia “Nuestra Señora de los Buenos Aires”
Convento «San Pedro Nolasco»
Parroquia «San Pedro Nolasco»
Convento “San Pedro Nolasco”
Iglesia Conventual «Nuestra Señora de la Merced” R.P. Superior y Comunidad
Convento Máximo de «San Lorenzo Mártir»
Basílica “Nuestra Señora de la Merced”
Convento del Colegio “León XIII”
Casa de Formación – Postulantado y Estudiantado “Fray José León Torres”
Administración «Estancia Yucat»
Iglesia Conventual «Nuestra Señora de la Merced” R.P. Superior y Comunidad
Convento «Nuestra Señora de la Merced»
Iglesia «Nuestra Señora de la Merced»
Centro de Espiritualidad “Nuestra Señora de la Merced”
ECOS:::MERCED
Equipo de Comunicación Institucional. Provincia Mercedaria Argentina
Equipo de Gobierno de la
Provincia Mercedaria Argentina
El provincial, guía y responsable de su comunidad, anima y coordina la vida de la provincia, con la asistencia del consejo y la participación de las comunidades locales.
El consejo provincial es un organismo compuesto por cuatro religiosos de votos solemnes, que asiste y ayuda al provincial en el gobierno de la provincia. (Constituciones de la Orden de la Merced).
Posteriormente, en 1551 el Padre Antonio Rendón Sarmiento, junto a Francisco Villagrá, llega a la Región de Cuyo estableciéndose definitivamente en Santiago del Estero en el año 1557. Desde allí atendieron diversas doctrinas y fundaron otros conventos en: Tucumán, Talavera del Esteco, Talavera de Madrid, Salta, La Rioja, Córdoba, Jujuy, Catamarca, Corrientes, Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza, San Juan y San Luis.
Los frailes mercedarios desempeñaron la labor de Capellanes Castrenses en todos los Fortines de la frontera con el indio; desde el Sanjón en Buenos Aires hasta San Carlos en Mendoza, pasando por Santa Fe y Córdoba.
Del mismo modo en la isla Martín García desde donde 18 mercedarios actuaron en las islas Malvinas entre 1779 y 1806; y otros 24 en los fuertes de Carmen y San José de Patagones entre 1780 y 1821.
La enseñanza de las primeras letras se impartía en todos los conventos, mientras en los principales como Paraguay, Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Salta y Santa Fe se enseñaba, además, latinidad, filosofía y teología, aún para laicos.
Los mercedarios tuvieron activa participación en los sucesos patrióticos. Todos los conventos de la Colonia se vieron involucrados. El de Buenos Aires fue por tres veces cuartel de tropas, lo mismo que el de Tucumán y Santa Fe.
Los Padres Hilario Torres y Juan Manuel Aparicio actuaron singularmente en el Cabildo Abierto cuando firmaron el acta de petición pública el día 22 de mayo de 1810. Fue ésta la primera exhibición de los frailes en pro de la causa patria. La segunda fue la petición popular en que después del reverendo padre Ignacio Grela, dominico, firmaron 17 mercedarios.
En el marco de la batalla de Tucumán en 1812 Belgrano puso su ejército bajo la protección de la Virgen de las Mercedes. Desde entonces se la proclama como Generala del Ejército Argentino.
Luego de más de 400 años la Provincia Mercedaria Argentina sigue siendo portadora, agente y promotora de libertad a través de respuestas creativas y concretas, visitando y redimiendo a quienes padecen circunstancias adversas a su fe y a su dignidad, comprometiendo en ello hasta la propia vida si fuese necesario.
Como Pedro Nolasco, que escuchó el clamor de los cautivos y oprimidos de su tiempo, así los mercedarios buscamos dialogar con el mundo y la realidad, para identificar los nuevos espacios de opresión y detectar los rostros de los nuevos cautivos.
Por esto, en octubre de 2005, los mercedarios hicimos una Opción Prioritaria Provincial por los menores en riesgo social, las familias en crisis o víctimas de violencia familiar y quienes se encuentran excluidos de la cultura del trabajo en Argentina.
Los mercedarios y la cultura
El propio ministerio apostólico, integrado en el ambiente cultural del momento, exige a los mercedarios una cuidadosa preparación en la historia y espiritualidad de la Orden.
La Historia, vista desde una óptica mercedaria, bien puede considerarse como un camino de liberación. Por ello, la preservación del patrimonio cultural constituye una preocupación constante de la comunidad mercedaria.
Dentro de sus posibilidades, busca conservar, restaurar y recuperar el patrimonio cultural mercedario – archivos, bibliotecas, monumentos, museos, templos, conventos – para ponerlo al servicio liberador de la cultura.
María en la Expectación del Parto
Titular de la Provincia Mercedaria Argentina
Fiesta Litúrgica: 18 de diciembre
Maria nos ofrece en este día su capacidad de estar expectante a la próxima venida de su pequeño Niño.
Esos últimos días no son ni mucho menos los más gloriosos o pacíficos para la mujer en la espera del nacimiento. Y sin embargo, son días que ella anhela desde el momento en que sabe que porta un hijo en su seno.
Celebrar este día es celebrar la fortaleza de María, y junto con ella, la de tantas mujeres que a pesar de todo apuestan por la vida.
Como Provincia Mercedaria Argentina celebramos estar en camino a alumbrar la Vida en medio de tantas realidades de muerte que nos rodean. Es celebrar la esperanza en medio de tantas desesperanzas. Es decirle Si a nuestra vocación mercedaria de ir al encuentro de los cautivos. Es esa fidelidad creativa que nos impulsa, como a María, a dar a luz a Jesús en medio de nuestro mundo.
Que María de la Expectación nos ayude a preparar nuestras vidas y nuestra casa para hacerle lugar al Niño que trae el motivo de verdadera esperanza, aún en medio de días difíciles y exigentes. Que nos anime en los desafíos de nuestra Provincia.
Como el Mesías llega por la Madre Virgen, es imposible preparar la Navidad prescindiendo de la contemplación del indecible gozo esperanzado que poseyó Santa María por el futuro próximo inmediato de su parto. Eso es lo que se quiere expresar con «La Expectación del Parto», o «El día de Santa María» como se le llamó también en otro tiempo, o «Nuestra Señora de la O» como popularmente también se le denomina hoy, especialmente en España.
Fue en España, concretamente en Toledo, en el décimo concilio que se celebró en el año 656, siendo S. Eugenio III el obispo de aquella sede y que posteriormente un muy devoto de la Virgen María —San Ildefonso- se tomó bastante en serio propagar.
Cómo anécdota, el origen del título “de la O”, tiene su relación en que las antífonas marianas del rezo de vísperas comienzan con la O: O Sapientia, O Adonai, O Enmanuel… Vení!
En el concilio de Toledo (656) instituyeron la fiesta que se llamó muy pronto de la Expectación del Parto, y que debía celebrarse ocho días antes de la solemnidad natalicia de nuestro Redentor, o sea el 18 de diciembre: “no todos los años se puede celebrar con el esplendor conveniente la Anunciación de la Santísima Virgen, al coincidir con el tiempo de Cuaresma o la solemnidad pascual, en cuyos días no siempre tienen cabida las fiestas de santos ni es conveniente celebrar un misterio que dice relación con el comienzo de nuestra salvación”.
En este decreto se alude a la celebración de tal fiesta en «muchas otras Iglesias lejanas» y se ordena que se retenga esta costumbre; aunque, para conformarse con la Iglesia romana, se celebrará también la fiesta del 25 de marzo.